La importancia de la competencia emocional en las personas de la Industria 4.0 (I.Parte)

La Industria 4.0, en la que la alta cualificación y la especialización técnica son claves, necesita que las personas que en ella trabajan sean el motor para que esa industria consiga ser innovadora, puntera y competitiva.

Pero, ¿qué es lo que hace a una persona estar capacitada para ser motor de esa cuarta revolución digital? Que reúna las competencias técnicas y las habilidades que requieran su puesto, pero además que disponga de una competencia emocional que le permita (entre otras cosas) ser creativa, tomar decisiones (en el momento adecuado y de la manera adecuada), hacer frente a los problemas, reconocer qué se puede cambiar (y luchar por ello) y, también, aceptar aquello que no se pueda cambiar (y no engancharse en el resentimiento o en la autocompasión) y relacionarse con los demás de un modo saludable (tanto para la propia persona como para la gente con la que debe relacionarse.)

Para hacer todo eso, es imprescindible saber comprender y gestionar aquellas emociones con las que nos solemos relacionar en el día, como la frustración (cuando no se cumplen las expectativas marcadas), la presión (en situaciones de crisis), el enfado (cuando nos enfrentamos a situaciones injustas) o los propios miedos o preocupaciones, pero no sólo eso.

Las personas motor de esta Industria 4.0 tienen que saber generarse curiosidad (que empuje a descubrir, a abrir nuevas vías, a innovar) y saber generarse ilusión (que permita trabajar y relacionarse desde la motivación y la alegría.)

Planteamos que el modo de conseguir todo eso, es trabajar en la propia competencia emocional, y el artículo presente, plantea un esquema de trabajo, con el que cualquier persona que se lo proponga pueda trabajar en su desarrollo.

El proceso que permite mejorar la competencia emocional se basa en los siguientes pasos:

Pasos_competencia emocional_Think Up_LKS

– PASO 1: consciencia emocional

Tener la capacidad de identificar qué es lo que estoy sintiendo, para qué lo estoy sintiendo y por qué lo estoy sintiendo.

– PASO 2: gestión emocional

Tener respuestas emocionales coherentes y positivas.

– PASO 3: evaluación emocional

Hacer evaluación constante de cuáles son mis respuestas emocionales más comunes, evaluar tanto su intensidad como su pertinencia y revisar de un modo crítico mi forma de mirar la realidad que me rodea.

En el siguiente post, detallaremos uno por uno estos pasos que son tan necesarios para aumentar la competencia emocional; sin duda, uno de los retos más importantes para alcanzar la llamada cuarta revolución industrial (4.0).

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