Los 4 errores a evitar con el Big Data

1. Creer que el Big Data será nuestro guía supremo

El Big Data es muy útil si sabemos cómo utilizarlo y si tenemos claro que es una herramienta más en la que apoyarnos a la hora de gestionar una empresa. Sin embargo, no puede ser la única a la hora de tomar decisiones. Las máquinas pueden procesar muchísimos datos y realizar ingentes correlaciones, pero son las personas quiénes deberán valorar en función de los resultados obtenidos qué camino seguir. Olvídate de echarle la culpa al Big Data de las malas decisiones.

2. No tener claro para qué queremos los datos

De nada nos sirve acumular datos sin saber para qué los vamos a utilizar ni cómo interpretarlos.  El almacenamiento de datos tiene un gran coste económico, así que lo mejor será optimizar el uso de esos datos.

A nivel industrial, un buen uso de los datos lo podemos observar en el proyecto que está desarrollando LKS S. Coop para Fagor Ederlan y Corporación MONDRAGON: “Big Data y Machine Learning aplicado al Control de Calidad Predictivo”. Este proyecto tiene el objetivo de mejorar el proceso de inyección de las piezas de aluminio. Para ello, se recopila información de las piezas defectuosas con el fin de establecer patrones comunes en la producción de las mismas.

3. Marcar objetivos cortoplacistas

El Big Data, el Data Science, el Smart Data, todavía no están plenamente desarrollados, y no conocemos todas las posibilidades que nos depararán. Por ello, hay que pensar a largo plazo e ir incorporando a nuestra organización personas que dominen las principales tecnologías de análisis y procesamiento de grandes volúmenes de datos, así como otras herramientas para poner en valor los datos analizados que nos permitan tomar decisiones con más conocimiento. Solo así estaremos en primera línea en un futuro.

4. Pensar que el Big Data no es para nuestra empresa

La Sanidad ya utiliza el Big Data para hacer registros de actividad de atención sanitaria especializada en ambulatorios y hospitales, con el fin de realizar estudios epidemiológicos. En el deporte se fabrican camisetas que recogen datos del funcionamiento del corazón de la persona o zapatillas con plantillas que envían información de la pisada del deportista. En las ciudades se recopila información sobre el llenado de los contenedores para mejorar el recorrido del camión de la basura; en e-commerce se analiza en qué paso abandona la compra una persona y por qué; en la industria automovilística se están fabricando coches hiperconectados, que reciben información del estado de la carretera o del tráfico.

¿De verdad crees que tu empresa no debe de utilizar el Big Data?

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La Industria 4.0 se basará en las personas y en la tecnología

La Industria 4.0 será la cuarta revolución industrial. Unos dicen que las fábricas serán 4.0 con la aplicación del big data, el Internet de las cosas, la nube… Otros dicen que también se apoyará en la cultura del hágalo usted mismo y en la robótica. Si hablamos de smart cities, también hablaremos de smart-industries. Sin embargo, algunos creen que se centrará solo en el proceso de fabricación, y no se dan cuenta de la importancia de aplicar toda esta revolución al proceso completo, es decir, desde la creación del producto hasta su reciclaje. ¿Y quién crea ese producto? Las personas, puesto que las máquinas no son creativas. La Industria 4.0 no se basará solo en la tecnología, sino que se basará en personas con ideas creativas aplicando la tecnología, y esta es una imagen que muchos no tienen en la cabeza.

Cuando podemos apoyarnos en las máquinas para manejar datos y resolver problemas, se nos facilita el trabajo. Si recordamos la película “The imitation game”, dirigida por Morten Tyldum, en ella se ve como el matemático británico Alan Turing diseña el “bombe” electromecánico (dispositivo utilizado por los criptógrafos británicos) para descifrar los códigos de la máquina Enigma de la Alemania Nazi, que utilizaban los alemanes para enviar mensajes cifrados. El “bombe” ayudó a los aliados a ganar la segunda guerra mundial, puesto que la máquina podía analizar miles de códigos en un tiempo en que el humano no podía hacerlo, pero fueron personas las que idearon ambos dispositivos. Al fin y al cabo son estas las que conocen las necesidades, y las que se valdrán de máquinas para buscar soluciones de manera más rápida.

Diseño y fabricación individualizada

De hecho, quién mejor que un cliente para saber qué necesita del producto que va a comprar. La cuarta revolución industrial traerá una fabricación más individualizada. Coches que salen de fábrica como los quieren sus clientes, dispositivos electrónicos diseñados “ad hoc” para estos y que puedan ser montados en casa… La creatividad que puede surgir entre un cliente y un fabricante podrá aportar mucho valor al proceso de creación.  La industria de alimentos y bebidas también tiene mucho que ganar con este nuevo proceso. El gusto del consumidor es muy importante para triunfar con un producto, así que no nos sorprenderá entonces que podamos crear nuevos sabores de bebidas.

En definitiva, la Industria 4.0 será más creativa e interactiva gracias a las personas, y las máquinas se centrarán en  verificar hipótesis, detectar los fallos en el proceso de fabricación y durante su uso de manera inmediata, a través de sensores y dispositivos -motor de un coche que falla durante un viaje, por ejemplo-,  compararán procesos con los datos que tienen almacenados en la nube y nos harán más fácil el proceso de crear y fabricar lo que las personas queremos.

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